Cuando Katharina era adolescente soñaba con conducir una motocicleta, pero en ese momento no tenía ni el tiempo ni el dinero necesarios. Casi diez años después, comenzó a conocer a varios motociclistas y aquella pasión regresó con fuerza.
En el verano de 2018 obtuvo finalmente su licencia. Desde entonces, la moto se ha convertido en su compañera cotidiana: la utiliza para ir al trabajo —unos 80 kilómetros diarios—, hacer diligencias, salir a dar una vuelta y viajar. En total, recorre más de 20.000 kilómetros al año, sin importar demasiado la época o las condiciones meteorológicas.
En esta entrevista, Katharina habla de sus primeras motocicletas, las dificultades de viajar con una moto grande, los preparativos indispensables antes de salir y los errores que deberían evitar quienes empiezan a recorrer el mundo sobre dos ruedas.
¿Cómo comenzaste a conducir motocicletas?
Katharina comenzó con una Honda CB500F, un modelo que considera muy apropiado para principiantes. Sin embargo, después de tres meses decidió cambiarla por una Yamaha XSR900 más potente.
“Me encanta la XSR, pero es una moto muy dócil. Cuando vi por primera vez la Indian FTR1200 S Race Replica, me enamoré inmediatamente.”
La Indian FTR no solo le llamó la atención por su diseño. Katharina la describe como una moto con mucha personalidad.
“La FTR no solo es hermosa y única. Es una bestia: obstinada, potente, a veces maliciosa, pero confiable. Nunca había conducido una moto como esta, ¡y he probado muchas!”

¿Por qué comenzar a viajar en moto?
Katharina no tiene automóvil. Antes de obtener la licencia dependía del transporte público para desplazarse. Al mismo tiempo, siempre le habían atraído la naturaleza, las montañas y la sensación de libertad.
“Viajar en moto combina todo eso. Estás al aire libre, conducir por las montañas es una de las cosas más increíbles del mundo y tienes libertad para ir a donde quieras.”
La motocicleta también le permite recorrer caminos que no siempre son prácticos para un automóvil y alcanzar distancias que resultarían imposibles caminando.

¿La moto tiene nombre?
No tiene un nombre único. Katharina utiliza diferentes apodos dependiendo de su estado de ánimo y, sobre todo, del comportamiento de la moto ese día.
“La llamo bestia, diva, niña tonta, cariño… lo que corresponda según cómo se comporte. Pero definitivamente es una chica.”

Las dificultades del primer gran viaje
Después de aproximadamente un año conduciendo, Katharina decidió emprender su primer gran viaje. Una amiga vivía en Eslovaquia y ambas planeaban encontrarse allí para asistir a un festival.
Al principio pensó viajar en avión, pero después se hizo una pregunta sencilla: ¿por qué no ir en moto?
Su Indian FTR era nueva y, según reconoce, demasiado grande y pesada para ella. Pesa alrededor de 230 kilos y Katharina solo puede tocar el suelo con las puntas de los pies.
Además, hasta ese momento apenas tenía experiencia conduciendo por curvas cerradas y carreteras de montaña.
“Una persona sensata probablemente nunca habría hecho ese viaje. Pero, por suerte, yo no estoy muy cuerda.”
Conducir una moto demasiado alta y pesada exige pensar cada maniobra con anticipación. No resulta fácil empujarla mientras se permanece en el asiento y moverla cuesta arriba puede convertirse en un problema.
Esto afecta las paradas, el estacionamiento y cualquier situación en la que sea necesario dar la vuelta. Girar una moto de ese tamaño en una calle estrecha y empinada puede ser prácticamente imposible.

Consejos para motociclistas principiantes
Elige una moto que puedas controlar
La primera recomendación de Katharina es conducir una motocicleta con la que te sientas completamente cómodo.
Si la moto intimida o resulta difícil de controlar, es probable que termines evitando conducirla. Ya habrá tiempo para asumir nuevos retos y probar modelos más exigentes cuando la conducción se haya convertido en un hábito.
Katharina también señala que las mujeres motociclistas suelen llamar la atención. Cuando alguien todavía está aprendiendo, sentirse observado puede aumentar los nervios y la presión.
“Consigue una moto que puedas controlar y con la que te sientas cómoda. Con el tiempo te acostumbrarás a que te observen. Incluso puede llegar a resultarte divertido.”
Pide ayuda cuando sea necesario
Katharina reconoce que algunas mujeres sienten que deben demostrar constantemente su capacidad. Sin embargo, pedir ayuda no significa que una persona sea menos competente.
“A veces sentimos que tenemos que demostrar nuestra valía, pero solo los idiotas te juzgarán por pedir ayuda. La mayoría de las personas estará encantada de ayudarte y, además, suele admirar a las mujeres que conducen motocicletas.”
Y añade, con humor:
“¿Por qué no hacer la vida un poco más fácil aprovechando nuestro encanto?”
Respeta tu propio ritmo
Las personas principiantes no son expertas. Aprender requiere tiempo, práctica y paciencia.
“No te apresures. Tómate todo el tiempo que necesites. Identificar y respetar tus límites es una señal de fortaleza, no de debilidad.”

Cinco preparativos antes de un viaje en moto
1. Utiliza el equipaje y la ropa adecuados
Las bolsas deben ser impermeables, fáciles de sujetar a la motocicleta y difíciles de robar.
También conviene llevar ropa apropiada para diferentes temperaturas y condiciones meteorológicas. El clima puede cambiar rápidamente y una temperatura agradable para caminar puede sentirse muy fría cuando se conduce una motocicleta.
“Pasar frío y mojarse sobre la moto es terrible.”
No hay que olvidar la ropa que se utilizará durante los descansos o al llegar al destino. Sin embargo, todo debe prepararse teniendo en cuenta el espacio disponible y el peso total del equipaje.
2. Revisa la motocicleta
Antes de salir, comprueba la presión de los neumáticos, el aceite, la batería y los demás elementos mecánicos importantes.
Aunque la ruta no se aleje demasiado de la civilización, una motocicleta en buenas condiciones es la base de un viaje seguro y agradable.
3. Planifica sin perder flexibilidad
La planificación es importante, pero no conviene organizar cada detalle de manera inflexible.
Después de varias horas sobre la moto pueden aparecer cansancio, dolor o pérdida de concentración. Por eso, la ruta debe permitir cambios, descansos adicionales y jornadas más cortas cuando sea necesario.
4. Consigue un buen sistema de navegación
Puede utilizarse una aplicación, mapas especiales para motociclistas o una combinación de ambos sistemas.
Katharina prefiere los mapas para obtener una visión general de la ruta y una aplicación para consultar los detalles del recorrido.
5. Mantén una actitud valiente y entusiasta
La mentalidad influye mucho en la experiencia.
“Si decides antes de salir que el viaje será divertido, probablemente lo será. Mientras mantengas el optimismo, ni el mal tiempo ni una experiencia desagradable conseguirán desanimarte.”

Cinco errores que deben evitar los motociclistas principiantes
1. Entrar en pánico
Si una situación produce miedo o resulta demasiado exigente, lo mejor es detenerse, respirar profundamente y recuperar la calma.
“Recuérdate que eres capaz de resolverlo. Y si no puedes, pide ayuda. No tiene nada de malo.”
2. Ser demasiado ambicioso o imprudente
No conviene planificar distancias excesivas. Es preferible calcular recorridos realistas e incluir suficientes descansos.
Katharina explica que, en determinados momentos, un motociclista puede entrar en un estado de fluidez en el que las curvas parecen más fáciles y la conducción resulta especialmente agradable. Precisamente entonces existe el riesgo de confiarse demasiado.
“Disfruta del progreso y de ese momento, pero no te vuelvas imprudente ni sobreestimes tus capacidades.”
3. Ignorar a los motociclistas y habitantes locales
Las personas que conocen la zona suelen ofrecer las mejores recomendaciones.
Pueden sugerir carreteras interesantes, lugares para descansar, alojamientos adecuados para motociclistas y rutas que no aparecen en las guías convencionales.
4. Depender de las autopistas
Para Katharina, viajar en moto consiste en disfrutar del paisaje, las carreteras con curvas y la propia experiencia de conducir.
Prefiere explorar una región más pequeña con tranquilidad antes que utilizar grandes autopistas congestionadas únicamente para avanzar más rápido o cubrir una distancia mayor.
5. No respetar las normas locales
Antes de conducir en otro país hay que conocer los límites de velocidad y los requisitos de seguridad.
Las normas pueden cambiar considerablemente de un lugar a otro. Ser extranjero no sirve como excusa si la policía detiene al motociclista.
¿Cuál será tu próximo viaje?
Cuando se realizó la entrevista, Katharina ya había terminado de planificar su siguiente recorrido.
La ruta comenzaría atravesando los Alpes alemanes y austríacos hasta llegar a Italia, cerca de Venecia. Desde allí continuaría por la costa hacia Croacia y después regresaría a Alemania pasando por Eslovenia y Austria.
“Todavía no he hecho el cálculo exacto, pero creo que el recorrido completo tendrá entre 4.000 y 5.000 kilómetros.”
Sigue las aventuras de Katharina
Puedes seguir a Katharina y conocer más sobre sus viajes en motocicleta a través de su cuenta de Instagram
Resumen de la entrevista
Katharina comenzó a conducir motocicletas después de recuperar un sueño que había dejado atrás durante casi diez años. Desde que obtuvo su licencia en 2018, la moto se convirtió en su medio de transporte cotidiano y en una herramienta para explorar nuevos lugares.
Su experiencia demuestra la importancia de elegir una motocicleta adecuada, respetar los propios límites, prepararse para diferentes condiciones meteorológicas y conservar la flexibilidad durante el viaje.
También recuerda que pedir ayuda no es una debilidad y que la confianza debe crecer al mismo ritmo que la experiencia. Para ella, viajar en moto no consiste simplemente en acumular kilómetros, sino en disfrutar del paisaje, las curvas, la libertad y las personas que aparecen durante el recorrido.
Preguntas frecuentes sobre viajar en moto
Katharina recomienda comenzar con una motocicleta que resulte cómoda, manejable y fácil de controlar. Ella empezó con una Honda CB500F antes de pasar a modelos más potentes.
Conviene comprobar la presión de los neumáticos, el aceite, la batería y el estado mecánico general. También es importante utilizar equipaje impermeable y llevar ropa para diferentes temperaturas.
Las distancias deben ser realistas e incluir suficientes descansos. La ruta tiene que ser flexible para poder adaptarla al cansancio, el clima o cualquier imprevisto.
Katharina prefiere evitar las autopistas cuando sea posible. Considera que la experiencia del viaje se disfruta mejor en carreteras con curvas, paisajes interesantes y recorridos que permitan conocer el entorno.
Lo primero es detenerse, respirar y recuperar la calma. Si el problema no puede resolverse de forma segura, se debe pedir ayuda. Reconocer los propios límites forma parte de conducir responsablemente.
















