Juditova
Viajar me interesaba. Vivir como extranjero terminó cambiándome.
Hay una diferencia enorme entre visitar un país y despertarte un martes cualquiera sabiendo que ahora tienes que aprender cómo funciona la vida allí.
Comprar comida. Entender el transporte. Resolver trámites. Conocer gente. Intentar no parecer completamente perdido cuando alguien te habla demasiado rápido.
Eso fue lo que realmente despertó mi curiosidad por las culturas.
Viajar siempre me había interesado, pero vivir fuera de Ecuador me obligó a mirar los países de otra manera.
Dejaron de ser únicamente destinos.
Se convirtieron en lugares donde tenía que aprender cómo pensaba la gente, qué reglas sociales nadie te explica, cómo comunicarme mejor y qué partes de mi propia cultura había dado siempre por sentado.
Soy Juditova, fundador de voyageLlama y coautor y anfitrión de audioViajes.
He vivido en Alemania, Turquía, Portugal e Italia, además de Ecuador, y he viajado por más de veinte países y territorios.
Pero esta página no pretende ser una lista de lugares donde he estado.
Prefiero contarte qué aprendí intentando vivir entre ellos.

Si alguna vez has querido vivir en otro país…
Probablemente alguna vez hayas pensado que mudarte al extranjero sería una experiencia increíble.
Y puede serlo.
Pero también puede ser confuso, incómodo y bastante diferente de lo que imaginabas antes de llegar.
Vivir fuera significa aprender cosas que normalmente nadie incluye en una guía de viajes.
Cómo se hacen amigos.
Qué comportamientos parecen normales para ti pero extraños para los demás.
Qué significa realmente integrarte.
Cómo sobrevives cuando todavía no dominas el idioma.
Y cómo empiezas de nuevo cuando prácticamente todo lo que conocías estaba en otro país.
Una de las razones por las que escribo en voyageLlama y participo en audioViajes es precisamente esa.
Quiero compartir no solamente dónde viajar, sino también qué ocurre cuando decides quedarte un poco más y tratar de entender el lugar desde dentro.

Alemania encendió la curiosidad
Alemania fue una de las experiencias que más influyeron en mi manera de entender los viajes.
No porque todo fuera sencillo.
Precisamente por lo contrario.
Vivir dentro de otra cultura significa encontrarte con pequeñas diferencias todos los días.
Algunas son evidentes.
Otras aparecen después de semanas, cuando comienzas a darte cuenta de que determinadas formas de hablar, comportarte o relacionarte no significan exactamente lo mismo en todas partes.
También descubrí algo que terminaría acompañándome durante los siguientes viajes: el idioma cambia completamente la experiencia de un país.
No se trata solamente de poder ordenar comida o preguntar una dirección.
Cuando comienzas a comprender otro idioma, también empiezas a acceder a conversaciones, bromas, formas de pensar y relaciones que de otra manera permanecerían fuera de tu alcance.
Alemania terminó despertando una curiosidad que después me llevaría a buscar deliberadamente nuevas experiencias viviendo fuera.

Turquía convirtió la curiosidad en proyecto
Después llegó Turquía.
Y esta vez fui con una intención mucho más clara.
No quería simplemente visitar el país.
Quería intentar vivir allí, aprender algo del idioma y acercarme a la cultura de una manera más consciente.
Pasar varios meses en Turquía significó enfrentarme otra vez al mismo problema fascinante: llegar como extranjero y descubrir cuánto desconoces sobre la vida cotidiana de otras personas.
Aprender palabras nuevas ayudaba.
Equivocarme también.
Hablar con la gente ayudaba todavía más.
Turquía reforzó una idea que después se convertiría en una de las bases de voyageLlama:
viajar puede ser una herramienta para aprender.
No solamente sobre monumentos, gastronomía o historia.
También sobre comunicación, adaptación, prejuicios, diferencias culturales y sobre uno mismo.
Portugal: empezar de nuevo otra vez
Mudarte a un nuevo país tiene algo curioso.
Puedes haberlo hecho antes y aun así cada lugar consigue enseñarte algo diferente.
Portugal fue otro capítulo de ese proceso.
Esta vez la experiencia estuvo ligada también a los estudios, a construir nuevas rutinas y a entender una cultura que, desde fuera, puede parecer cercana a la latinoamericana pero que tiene sus propias reglas, ritmos y diferencias.
Vivir en Portugal volvió a poner sobre la mesa preguntas que ya me acompañaban desde Alemania y Turquía:
¿Cómo te integras?
¿Cuánto necesitas conocer un idioma para sentirte parte de un lugar?
¿Qué sacrificas cuando decides vivir fuera?
¿Y qué ganas a cambio?
Parte de esa experiencia la he contado en voyageLlama.


Italia: cuando empezar de nuevo comienza a sentirse familiar
Italia fue otra oportunidad de experimentar algo que con el tiempo se volvió casi un patrón: llegar a un nuevo lugar, observar, equivocarme, aprender y volver a construir una rutina.
Cuantas más veces vives fuera, menos miedo produce empezar desde cero.
Pero eso no significa que sea automático.
Cada país tiene sus códigos.
Cada idioma tiene sus trampas.
Cada cultura te obliga a reconsiderar qué cosas son realmente universales y cuáles eran simplemente normales en el lugar donde creciste.
Italia también reforzó mi interés por observar esas diferencias sin convertirlas inmediatamente en “mejores” o “peores”.
Muchas veces son simplemente distintas.
Y aprender a distinguir eso hace que viajar —y vivir fuera— sea mucho más interesante.
No quiero solamente visitar países
Hasta ahora he visitado Estados Unidos, México, Bahamas, Islas Vírgenes de Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay, Perú, San Martín, Turquía, Portugal, España, Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Suiza, Austria, Italia, Chequia, Hungría y Rusia.
Son 24 países y territorios.
La lista seguirá creciendo.
Pero el número nunca ha sido lo más importante.
Una persona puede visitar muchos países y apenas relacionarse con las culturas que encuentra.
También puede vivir durante meses en uno solo y descubrir que todavía le queda muchísimo por entender.
Eso es lo que más me interesa.
No quiero solamente saber qué visitar. Quiero entender, aunque sea un poco mejor, cómo se vive allí.
Por eso muchas de mis historias terminan hablando menos del monumento que fui a ver y más de las personas, el idioma, las costumbres, las confusiones y las decisiones que aparecieron alrededor.
Los idiomas son otra forma de viajar
Aprender idiomas se convirtió poco a poco en una extensión natural de mis viajes.
Mi idioma nativo es el español, pero también utilizo inglés, alemán, italiano y portugués en diferentes niveles.
Además he estudiado turco y chino mandarín.
¿Por qué complicarse tanto la vida?
Porque cada idioma abre una puerta diferente.
A veces esa puerta lleva a una conversación interesante.
Otras veces solamente permite entender qué estás comprando en un supermercado.
Ambas cosas son útiles.
Aprender idiomas también me ha enseñado a aceptar algo incómodo: para mejorar tienes que estar dispuesto a sonar mal durante bastante tiempo.
Pronunciar algo incorrectamente.
No encontrar una palabra.
Entender la mitad de una conversación.
Y continuar de todas maneras.
Esa vulnerabilidad termina siendo parte de la experiencia de vivir entre culturas.

Caminar también puede ser una forma de entender un viaje
No todas mis experiencias importantes han ocurrido viviendo en otro país.
También he recorrido parte del Camino de Santiago, una manera completamente distinta de relacionarte con las distancias.
Cuando vas caminando, los kilómetros adquieren otro significado.
No puedes acelerar demasiado.
No puedes saltarte fácilmente la parte incómoda.
El camino te obliga a permanecer dentro de la experiencia.
Y eso conecta bastante con mi manera de entender los viajes.
Algunas veces viajar mejor no significa ir más lejos.
Significa prestar más atención.

De esas experiencias nació voyageLlama
Con el tiempo apareció una pregunta bastante sencilla:
¿qué hago con todas estas historias y aprendizajes?
De ahí nació voyageLlama.
Lo fundé como un espacio para reunir experiencias de viajes, culturas, idiomas y vida en el extranjero, pero también para transformar anécdotas personales en información que pueda ser útil para otras personas.
No quiero que voyageLlama sea solamente un lugar donde alguien lea dónde estuve.
Quiero que pueda encontrar algo que le sirva para preparar su propio viaje, entender mejor otra cultura o cometer menos errores cuando decida vivir fuera.
Actualmente también administro el proyecto y participo en la investigación, redacción y desarrollo de sus contenidos.
Y entonces apareció audioViajes
A Fran Sepu lo conozco al menos desde 2005, cuando coincidíamos en el mismo colegio.
Años después nuestras experiencias de viaje habían evolucionado en direcciones distintas pero muy complementarias.
Fran tenía una enorme experiencia con motociclismo, viajes por carretera y buceo.
Yo me había ido metiendo cada vez más en idiomas, culturas y vida en el extranjero.
Los dos teníamos algo en común:
nos gustaba viajar y nos gustaba escuchar las historias de otras personas.
Así creamos juntos audioViajes.
En el podcast ambos investigamos, proponemos temas y entrevistamos invitados.
Yo también me encargo de la producción, edición y buena parte de la gestión detrás del programa.
El objetivo no es solamente conversar sobre lugares.
Queremos entender qué aprendieron las personas viajando, viviendo fuera, practicando una actividad o tomando una decisión que las llevó a experimentar el mundo de otra manera.

Detrás del micrófono
Una parte importante de audioViajes ocurre antes y después de presionar el botón de grabar.
Investigación
Antes de muchas entrevistas hay que entender al invitado, revisar su experiencia y encontrar las preguntas que pueden convertir una conversación en algo realmente útil.
Entrevistas
Fran y yo participamos en las entrevistas y buscamos que las conversaciones vayan más allá de respuestas superficiales.
Producción
También me encargo de organizar buena parte del proceso necesario para convertir una idea en un episodio terminado.
Edición
Después viene una de las partes menos visibles: revisar, cortar, ordenar y preparar el episodio para que la historia funcione también como experiencia de audio.
voyageLlama
En paralelo administro voyageLlama y desarrollo contenido escrito que complementa muchas de las ideas y experiencias que aparecen en el podcast.
El resultado es un proyecto que intenta conectar historias, información práctica y experiencias reales en diferentes formatos.
Algunas cosas que probablemente no necesitabas saber sobre mí
Ya que llegaste hasta aquí, supongo que podemos abandonar un poco la parte seria.
He tenido la brillante idea de estudiar varios idiomas al mismo tiempo, incluyendo algunos que claramente no fueron diseñados para facilitarme la vida.
Me interesa tanto entender cómo vive la gente en otros países que, en varias ocasiones, la solución que encontré fue simplemente mudarme allí.
He descubierto que “sé suficiente del idioma para sobrevivir” es una frase peligrosamente optimista hasta que alguien te llama por teléfono.
También he aprendido que uno puede pasar meses preparándose para entender una cultura y aun así cometer un error social durante los primeros cinco minutos.
He hecho paracaidismo, recorrido parte del Camino de Santiago y vivido en varios países, pero algunas de las aventuras más complicadas siguen siendo cosas aparentemente sencillas como entender burocracia en otro idioma.
Y tengo una tendencia bastante persistente a convertir cualquier experiencia curiosa en una idea para un artículo o un episodio.
Eso probablemente explica por qué existe voyageLlama.
Si estás pensando en vivir, estudiar o viajar fuera
No puedo prometerte que todo será sencillo.
De hecho, probablemente algunas de las mejores experiencias comiencen precisamente cuando algo deja de serlo.
Lo que sí puedo hacer es compartir lo que funcionó, lo que salió mal y lo que aprendí durante el proceso.
Tal vez estés pensando en estudiar en otro país.
Tal vez quieras aprender un idioma.
Tal vez estés intentando adaptarte a una nueva cultura.
O quizá solamente quieras viajar con un poco más de curiosidad sobre las personas que viven en el lugar que vas a visitar.
Si alguna de mis experiencias puede ayudarte a tomar una mejor decisión o a sentirte un poco menos perdido cuando llegues, entonces compartirla ya tuvo sentido.
Empieza por estas historias
Viajar y vivir entre culturas extranjeras
En este episodio de audioViajes cuento con más profundidad cómo fueron algunas de mis experiencias viviendo fuera de Ecuador y por qué terminé desarrollando tanto interés por las culturas y los idiomas.
¿Qué es audioViajes? Introducción con Juditova
Una buena forma de conocer cómo comenzó el proyecto y qué buscábamos cuando decidimos crear el podcast.
Estudiar en Portugal: razones y experiencia
En voyageLlama he contado también parte de mi experiencia tomando la decisión de estudiar y vivir en Portugal.
Más historias en voyageLlama
Actualmente sigo escribiendo sobre viajes, culturas, idiomas y experiencias viviendo en otros países.
Dónde puedes encontrarme
Sitio personal
Mi perfil profesional, proyectos y otros trabajos están reunidos en:
Para conocer mi experiencia desde una perspectiva más profesional:
voyageLlama
Mis artículos y experiencias escritas están disponibles dentro del blog:
audioViajes
Y si prefieres escuchar las historias:
Seguimos aprendiendo
Después de vivir en diferentes países, aprender idiomas y pasar bastante tiempo intentando comprender culturas ajenas, hay algo de lo que estoy cada vez más convencido:
cuanto más conoces el mundo, más evidente se vuelve todo lo que todavía no entiendes.
Y eso me parece una muy buena razón para seguir viajando.
voyageLlama y audioViajes nacieron precisamente de esa curiosidad.
Para compartir experiencias.
Para aprender de otras personas.
Y para convertir algunos de nuestros errores, descubrimientos y preguntas en información que pueda servirle a alguien más.
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